Trabajadores de la empresa Lácteos Verónica atraviesan una situación de profunda incertidumbre y acumulan varios meses de salarios impagos, a la espera de definiciones sobre una eventual venta de la firma, que cuenta con tres plantas en la provincia de Santa Fe: Clason, Lehmann y Suardi.
Walter, empleado del sector ventas en la ciudad de Santa Fe, contó que no percibieron los sueldos de diciembre ni enero y que solo cobraron la mitad del aguinaldo. En lo que va de febrero, además, recibieron apenas 37 mil pesos en dos pagos.
Los trabajadores aguardan ahora novedades sobre posibles subsidios gestionados por presidentes comunales de las localidades afectadas, ante el impacto económico que la crisis de la empresa provoca en cada región.
“Esta empresa empezó a flaquear hace varios años. Es un vaciamiento: la dejaron venir abajo, pero se sostuvo gracias a los empleados que dependen de su fuente de trabajo”, expresó el trabajador. También denunció que los dueños “no están haciendo los aportes que descuentan para las obras sociales, sabiendo que hay familias con hijos enfermos”.
La situación golpea de lleno a las familias. “Hay empleados que mandaban a sus hijos a estudiar a Rosario y les tuvieron que decir que debían dejar de estudiar porque ya no podían mantenerlos. Es complejo y muy doloroso”, agregó.
Según señaló, tampoco existe comunicación directa con la empresa. “El gremio dice que hay compradores, pero nunca se cierra el trato. Lo venían advirtiendo desde hace años y ahora empezaron las medidas de fuerza, pero ya es tarde”, sostuvo.
La crisis se profundizó en las tres plantas santafesinas y pone en riesgo unos 700 puestos de trabajo directos. La producción está prácticamente paralizada y, aunque la firma no formalizó el cierre, en los hechos la actividad se detuvo: no hay tareas y hasta el transporte que trasladaba al personal dejó de circular.
La empresa había acordado un esquema de pagos semanales de un millón de pesos para regularizar salarios atrasados, pero ese mecanismo se interrumpió el 8 de enero, según el medio especializado Bichos de Campo. Desde septiembre, el único ingreso proviene de trabajos a fasón en la planta de Lehmann, donde se seca leche en polvo para terceros, sin perspectivas de expansión.
Las deudas también alcanzan a tambos y proveedores de servicios, lo que agravó la parálisis productiva. Ante la falta de tareas, los operarios se presentan en las paradas habituales del colectivo y certifican el incumplimiento empresarial mediante exposiciones civiles.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe indicaron que se gestionaron líneas de financiamiento, vínculos para garantizar materia prima y contactos con potenciales inversores. Además, anticiparon nuevas reuniones con los dueños para buscar alternativas.
El caso de Verónica se suma a las dificultades de otras firmas históricas del sector, como SanCor, ARSA y La Suipachense, que también atraviesan concursos, cheques rechazados o conflictos laborales. En conjunto, más de 2.200 trabajadores del rubro enfrentan atrasos salariales o suspensiones, en un escenario marcado por la fragilidad de empresas medianas y la creciente concentración del mercado.

