A pesar del anuncio de congelamiento de precios por 45 días que había realizado el presidente de YPF, Horacio Marín, este miércoles volvió a subir el valor de los combustibles en Argentina y el impacto ya se percibe con fuerza en los surtidores de la ciudad de Rosario y en toda la provincia de Santa Fe. Las principales compañías petroleras actualizaron sus pizarras durante las primeras horas de la jornada.
De acuerdo a la información relevada sobre el estado actual de las estaciones de servicio rosarinas, la actualización tarifaria fue inmediata. En el caso de la petrolera estatal YPF, el litro de nafta súper, que es la opción más económica de la firma, quedó fijado en 2070 pesos.

Por su parte, para quienes utilizan combustibles de mayor octanaje, la situación es aún más onerosa: la nafta premium, conocida como Infinia, alcanzó los 2240 pesos, mientras que la versión Infinia Diesel trepó hasta los 2334 pesos por litro.
El panorama de remarcaciones se repite en el resto de las banderas que operan en la ciudad. En las estaciones de Shell, que históricamente representa la otra punta del mercado de los combustibles junto a YPF, las cifras exhiben el mismo ajuste al alza. Allí, el litro de nafta V-Power pasó a costar 2378 pesos; en tanto que el diésel más caro se comercializa ahora a 2544 pesos el litro.
Llenar el tanque, cada vez más caro
El impacto directo en el bolsillo de los automovilistas locales es notable cuando se calculan los montos necesarios para el uso cotidiano de un vehículo particular o de trabajo. Según el análisis de los nuevos valores, si se toma como referencia un automóvil estándar con un tanque de 50 litros de capacidad, el costo total representa un golpe significativo. Haciendo la cuenta con el combustible más barato del mercado, es decir, la nafta súper a 2070 pesos, llenar el tanque hoy en la ciudad cuesta más de 100 mil pesos.

El congelamiento que no fue y el impacto inflacionario
El aumento generó particular descontento debido a las recientes declaraciones oficiales que preveían un alivio temporal para el sector.
“A partir de hoy, en YPF hemos decidido crear un buffer (amortiguador) de precios para estabilizar los precios de los combustibles hasta 45 días. Nosotros nos debemos a los consumidores porque los consumidores son los que nos hacen facturar 12.000 millones de dólares”, dijo Marín, presidente de YPF, en una entrevista que le dio a Esteban Trebucq, en LN+, el pasado 1 de abril.
Y agregó: “Estuvimos viendo que hace una semana la demanda comenzó a ser elástica, eso significa que con aumento de precios cae el consumo. Entonces tenemos que crear un buffer para que el consumo no baje y, de esa forma, poder pasar este periodo transitorio”.
Marín aclaró que “no es un tope de precio. Significa que vamos a dejar el precio hasta 45 días aproximadamente constante. El precio de barril en Argentina es precio libre y seguirá siendo libre».
