La ciudad comenzó a reforzar su planificación frente a la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere lluvias intensas y aumente el riesgo de anegamientos e inundaciones. Concejales de distintos bloques y funcionarios municipales y provinciales mantuvieron una reunión en el Concejo para repasar los escenarios previstos y definir medidas de prevención y respuesta.
Durante la jornada se repasaron las acciones que ya están en marcha y las que deberán profundizarse durante los próximos meses. Entre ellas aparecen la limpieza de terrenos y colectoras, tareas de zanjeo, desobstrucción de bocas de tormenta y sumideros, mantenimiento de reservorios y trabajos en canales y arroyos.
También se informó sobre intervenciones previstas en las colectoras de avenida Circunvalación, particularmente en la zona de Fisherton, y en los reservorios de Zona Cero. A esto se suman trabajos en el canal Ibarlucea y el arroyo Ludueña, además de la articulación con los servicios de recolección de residuos para evitar obstrucciones.
Zonas críticas
Uno de los principales ejes planteados por los concejales fue la situación de los sectores de la ciudad que ya cuentan con antecedentes de inundaciones. Entre ellos se mencionaron Ludueña, Mangrullo, Saladillo y los sectores bajos, además de áreas cercanas a las principales cuencas hídricas.
También se puso bajo análisis el estado de las barrancas, los desagües a cielo abierto, las zanjas, los basurales y los reservorios, junto con la capacidad de bombeo y el funcionamiento de los canales y obras hidráulicas.
Los concejales también consultaron por el peor escenario posible, la cantidad y ubicación de eventuales centros de evacuación y el número de vecinos que podrían necesitar asistencia. Otro de los puntos fue cómo se activarán los dispositivos estatales y qué canales tendrán los ciudadanos para solicitar ayuda.
Antecedentes para prevenir
Durante la reunión se analizaron los pronósticos para la región y se señaló que los modelos disponibles anticipan un episodio de El Niño de intensidad muy fuerte, con precipitaciones por encima de los valores habituales en el Litoral.
Las autoridades repasaron los antecedentes de grandes crecidas que afectaron a Rosario, entre ellas las registradas durante los fenómenos de 1982-1983, 1991-1992 y 1997-1998. También se recordó el impacto del episodio de 2015-2016 y del temporal de marzo de 2007, que dejó más de 2.000 personas evacuadas.
Según lo expuesto en el encuentro, las condiciones asociadas al fenómeno podrían mantenerse hasta el otoño de 2027, por lo que el objetivo es sostener las tareas preventivas durante los próximos meses.
En ese marco, se remarcó la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana, relevar a las familias que viven en zonas anegables y difundir pautas de evacuación. También se prevé controlar estaciones de bombeo y compuertas, mantener los aliviadores troncales y avanzar con la limpieza de canales y sumideros.
En caso de emergencia…
Además de la prevención, las autoridades repasaron el esquema de respuesta ante eventuales inundaciones. El operativo contempla la disponibilidad de defensas y contenciones temporales, centros de evacuación y asistencia sanitaria y logística.
La coordinación estará a cargo del sistema de emergencia municipal, con participación del Comando Operativo de Emergencia (COE) y distintas áreas vinculadas a salud, asistencia social, seguridad, transporte, infraestructura, recursos humanos y suministros.
Desde el Concejo también se planteó la necesidad de mejorar la comunicación con los vecinos y fortalecer canales como la línea 103 para situaciones vinculadas con emergencias.
Por otra parte, la provincia anunció que este viernes abrirá los sobres de la licitación para reacondicionar la presa retardadora de crecidas del arroyo Ludueña, una obra que demandará una inversión cercana a los mil millones de pesos.
El encuentro fue encabezado por la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, y contó con la participación del secretario de Ambiente y Espacio Público, Luciano Marelli; el director provincial de Gestión de Riesgos del Área Metropolitana de Rosario, Carlos Dolce; y el director general de Gestión de Riesgo y Protección Civil municipal, Gonzalo Ratner.