Diputados provinciales dieron media sanción a modificaciones que buscan desacelerar el consumo de cigarrillos electrónicos. Quieren poner límites a la moda de vapear.
Vapear (consumir cigarrillos electrónicos) es visto como un retroceso en las políticas sanitarias nacionales y mundiales: se consumen menos cigarrillos «comunes» pero aumenta el uso de los electrónicos, que son tan dañinos como los otros. O incluso puede serlo aún más, ya que muchas veces no se sabe exactamente qué contienen estos «aparatitos». Santa Fe fue una provincia pionera en la aplicación de la Ley Antitabaco en 2005, pero esa normativa no incluía a estos dispositivos.
Ahora, un proyecto presentado por la diputada provincial Sonia Martorano obtuvo media sanción: busca adaptar la legislación a los tiempos que corren. Uno de los aspectos principales es prohibir su consumo en espacios cerrados, lo mismo que sucede con el cigarrillo convencional.
En el mundo se está hablando de este tema. En la primera semana de octubre se hizo pública la preocupación de la Organización Mundial de la Salud que puso énfasis en el aumento del consumo de cigarrillos electrónicos entre adolescentes. El informe del organismo internacional estima que al menos quince millones de jóvenes de entre 13 y 15 años vapean a nivel global.