En medio de la crisis del transporte urbano e interurbano en el sur santafesino, el gobierno provincial salió a cuestionar con dureza a la Nación por la distribución de subsidios y aseguró que ya destinó más de 193 mil millones de pesos para sostener el sistema.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, afirmó que la situación se agrava por el aumento del combustible y por lo que definió como una distribución desigual de los recursos nacionales. “El conflicto internacional disparó el precio del petróleo. Este fuerte aumento, sumado al atraso en el pago de los atributos sociales de la Sube, complica la operatoria del transporte”, señaló.
Según datos oficiales, desde 2024 Santa Fe aportó más de 706 mil millones de pesos en concepto de impuesto a los combustibles, pero solo recibió 133 mil millones, lo que representa apenas el 19% de lo recaudado.
En contraste, el funcionario indicó que el Área Metropolitana de Buenos Aires concentra la mayor parte de los subsidios nacionales, lo que genera una brecha directa en el costo del transporte.
De acuerdo a esos números, el boleto mínimo en el interior ronda los 1.700 pesos, mientras que en el Amba se ubica por debajo de los 1.000. En algunos casos, la diferencia puede alcanzar hasta un 77%.
La disparidad es aún mayor en el transporte interurbano. Como ejemplo, señalaron que un viaje entre Rosario y San Lorenzo supera los 3.900 pesos por ruta y puede pasar los 5.400 por autopista, mientras que trayectos similares en Buenos Aires tienen valores considerablemente más bajos.
En ese sentido, Puccini cuestionó el esquema actual y planteó que es momento de rediscutir el reparto de fondos: “Se generan ciudadanos de primera, que viven cerca del Obelisco, y ciudadanos de segunda que estamos en el interior, produciendo”.
Además, advirtió que actualmente “solo llegan los atributos sociales para los usuarios de Sube y, además, están atrasados”, lo que también impacta en las finanzas de las empresas de transporte.
Frente a este escenario, el ministro destacó el rol de la Provincia para evitar un colapso del sistema. “Santa Fe responde con gestión”, afirmó, y detalló que ya se destinaron más de 193 mil millones de pesos para sostener el servicio.
Según explicó, esos fondos permiten mantener en funcionamiento el transporte y garantizar políticas como el Boleto Educativo y el Boleto Rural, en un contexto de fuerte presión sobre los costos.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto y se suma a los reclamos de las empresas del sector, que vienen advirtiendo por recortes de frecuencias y la necesidad de actualizar tarifas para evitar una mayor caída del sistema en toda la región.
