La provincia de Santa Fe promulgó la denominada Ley Heimlich, una norma que establece la colocación obligatoria de carteles informativos sobre cómo realizar la maniobra de desobstrucción de vías respiratorias en espacios públicos y establecimientos de alta concurrencia donde puedan registrarse episodios de atragantamiento.
La iniciativa fue impulsada por la diputada provincial y médica neonatóloga Sonia Martorano, con el objetivo de incorporar herramientas básicas de primeros auxilios en ámbitos cotidianos para prevenir muertes evitables.
La normativa alcanza a bares, restaurantes, escuelas públicas y privadas, estaciones de servicio, cines, clubes, espacios recreativos y otros lugares donde se expendan alimentos para consumo dentro de las instalaciones. En esos ámbitos deberá exhibirse información clara, visible y de fácil comprensión sobre cómo actuar ante una emergencia causada por la obstrucción de las vías respiratorias.
“La mayoría de las veces, el atragantamiento ocurre en situaciones cotidianas: una comida familiar, un restaurante, una escuela. Tener información visible y accesible puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte”, señaló Martorano.
La ley define a la Maniobra de Heimlich como un procedimiento de primeros auxilios basado en compresiones abdominales destinado a expulsar objetos o alimentos que bloquean la respiración. Además, establece que el Ministerio de Salud de Santa Fe será la autoridad encargada de diseñar y proveer la señalética oficial, con criterios unificados.
La implementación será gradual: los establecimientos comprendidos tendrán hasta un año para adecuarse a la nueva exigencia, mientras que la reglamentación deberá dictarse dentro de los 180 días posteriores a la publicación de la norma.
Según planteó la legisladora, la intención es acercar herramientas de prevención a la población y favorecer respuestas rápidas mientras se aguarda la llegada de asistencia médica. La ley se inscribe dentro de una estrategia de salud pública orientada a fortalecer la información preventiva y el acceso ciudadano a conocimientos básicos para actuar en situaciones de emergencia.